Dentro de nuestras formas humanas, hay un ser espiritual. Nuestra parte espiritual nunca muere. Jamás perdemos a nuestros seres queridos. En realidad, todos los seres humanos estamos conectados para siempre. Todo es crecimiento y aprendizaje. Un crecimiento continua. El cuerpo no es mas que un vehículo que utilizamos mientras estamos aquí. Lo que perdura eternamente es el alma y el espíritu. Olvídate del pasado. Ya no volverá. Aprende de él y déjalo en paz.