jueves, 11 de junio de 2009


Si pudieran captar lo sencilla que resulto ser Renata, si tan solo pudieran ver su amor, si pudieran llegar a percibir lo frágil que es, lo que necesita amar y ser amada.

Muchas veces fracasó en sus relaciones, nadie la supo valorar, y así va perdiendo la esperanza de algún amor encontrar -aunque en el fondo, no se quiera resignar-. Necesita que la cuiden, que la controlen, que la quieran. Que la quieran bien.

Su vida no fue fácil, tuvo muchos giros y entre esos giros, rompieron su corazón... más de una vez. Necesita encontrar a alguien que sea capaz de brindarle calor, y más en estos días, en que el frío no deja dormir. Quiere alguien que valore lo que es, que sienta con la misma intensidad y profundidad que ella, que se entregue tanto como ella, que de tanto como ella. Juraría como si fuera yo misma, que lo necesita.

Necesita sentirse acompañada, para no caer en el vacío, para no quedarse en medio de esta tempestad, para no caer en ese abismo. Desea con cada parte de su ser, encontrar a alguien sincero, resumido en una sola palabra, encontrar el AMOR.

Su familia, -un poco loca tal vez- ocupa un lugar importante en su vida... si tan solo pudieran verla cuando se sienta a la mesa con cada uno de los integrantes de la misma, si tan solo pudieran apreciar su mirada y su sonrisa, notarían enseguida que su familia, para Renata es importante.

Sabe que a pesar de las idas y vueltas que tiene la vida, a pesar de las pérdidas -que Dios, la vida, el destino o vaya uno a saber qué cosa- que en ella se provocan, la vida no se termina. A pesar de el vacío que siente al perder algo, a pesar de la desesperación que esto le provoca, a pesar de que se sienta perdida en ciertos momentos, la vida sigue, y no tiene compasión alguna, el tiempo no tiene consideración, transcurren los años -ellos no saben lo que es mirar atrás- el tiempo atropella, La atropella. No puede vivir prendida del pasado, pero tampoco puede sanar sus heridas. Todavía está esperando que como dice el viejo refrán, "el tiempo cure las heridas", aunque a pesar de todo, como todos, tiene una vida normal, con obligaciones que cumplir, -una vida casi normal diría yo- como la de cada individuo, yo solo cuento, como si fuera yo misma la protagonista, las cosas que yo noto que le suceden dentro del alma.