:)
Dentro de nuestras formas humanas, hay un ser espiritual. Nuestra parte espiritual nunca muere. Jamás perdemos a nuestros seres queridos. En realidad, todos los seres humanos estamos conectados para siempre. Todo es crecimiento y aprendizaje. Un crecimiento continua. El cuerpo no es mas que un vehículo que utilizamos mientras estamos aquí. Lo que perdura eternamente es el alma y el espíritu. Olvídate del pasado. Ya no volverá. Aprende de él y déjalo en paz.
jueves, 29 de julio de 2010
viernes, 16 de julio de 2010
hay que volver a encontrar todas las cosas.
Eso que haces todos los días, de eso se trata la vida.
de eso que NO haces todos los días, de eso se trata la vida.
Es que soñas tanto hacer algo que te privas por tantos motivos, que llega algun momento donde culminás, donde explotás, que te dan ganas de hacer todas esas cosas que no hiciste por temor a algo, o alguien, y ahí es cuando te das cuenta que estás dejando pasar eso que realmente te hace sentir vivo. Despertá y salí a vivir, como vos quieras... YA!
de eso que NO haces todos los días, de eso se trata la vida.
Es que soñas tanto hacer algo que te privas por tantos motivos, que llega algun momento donde culminás, donde explotás, que te dan ganas de hacer todas esas cosas que no hiciste por temor a algo, o alguien, y ahí es cuando te das cuenta que estás dejando pasar eso que realmente te hace sentir vivo. Despertá y salí a vivir, como vos quieras... YA!
empezá por aceptar tu maldad.
Tenia esa facilidad para dar vueltas las cosas, invertir los roles de una manera exelente. Esa capacidad de ponerse en el papel de víctima aunque fuera la única culpable. Ese poder para manipular su pensamiento y hacerlo tan poco válido. Tenia rapidez en pensar las cosas, en pensar respuestas que dejen huellas, pensaba rapido y daba respuestas muy convincentes. Que locura, que locura de mujer. Mirá como hace que la otra persona le pida perdón por actos que él ni siquiera hizo concientemente, mira como le reprocha las cosas que ella misma hace, vive coqueteando con cada señor que se le cruza, y él no puede ni saludar a una mujer.
Lo descubrí, hazlo tu también
Descubrí que el tiempo para los corazones no existe, descubrí que tenemos mucho más que un solo ángel de la guarda y que precisamente no son invisibles, están tan cerca tuyo que no podes verlos, no podes escucharlos, y si lo hiciéramos... cuantas cosas cambiarían.
Descubrí que muchas veces nos hace falta que la vida nos pegue un cachetazo para poder reaccionar, un cachetazo que haga doler, pero no dolor físico, sino del alma, es necesario que duela el corazón, que sangre, QUE SE LIMPIE, que llores, porque esa es la función de las lágrimas, limpiar el corazón, purificar el alma.
Descubrí que a veces no sabemos que la persona que está al lado pueda tener tantas palabras para regalarte, pero es inevitable muchas veces no sabemos escuchar.
Descubrí que debería contemplar mas amaneceres, que debería vivir mas intenso y hasta perder para poder ganar.
Descubrí que al primer paso no solo lo tiene que dar la otra persona... si quieres que actúe de otra forma, actúa de otra forma tú primero.
Descubrí que amores verdaderos son aquellos que al recordarlos nos vamos con alma y espíritu hacia aquel momento en aquel lugar.
Descubrí que amar significa dar, pero no dar sin recibir, nadie soportaría tanto tiempo dando amor y no recibiendo nada. El que dice que amar es dar sin recibir, miente. Es necesario sentirse amado, respetado, querido, y hasta herido, pero siempre siendo amado.
Descubrí que cuando la vida te esquiva eso que tanto deseas, te pone a prueba. De qué? Ya lo verás.
Descubrí que lo que hoy está ya no puede estar mañana, entonces hazme caso, disfruta del día a día.
Descubrí que esa persona que tanto amas no puede estar en el momento justo siempre, pero no regañes contra él, amale de todos modos, pues tu sabes que el te ama y entrega todo por ti.
Descubrí que cada cuatro años, un año es más largo, APROVÉCHALO.
Descubrí que muchas veces nos hace falta que la vida nos pegue un cachetazo para poder reaccionar, un cachetazo que haga doler, pero no dolor físico, sino del alma, es necesario que duela el corazón, que sangre, QUE SE LIMPIE, que llores, porque esa es la función de las lágrimas, limpiar el corazón, purificar el alma.
Descubrí que a veces no sabemos que la persona que está al lado pueda tener tantas palabras para regalarte, pero es inevitable muchas veces no sabemos escuchar.
Descubrí que debería contemplar mas amaneceres, que debería vivir mas intenso y hasta perder para poder ganar.
Descubrí que al primer paso no solo lo tiene que dar la otra persona... si quieres que actúe de otra forma, actúa de otra forma tú primero.
Descubrí que amores verdaderos son aquellos que al recordarlos nos vamos con alma y espíritu hacia aquel momento en aquel lugar.
Descubrí que amar significa dar, pero no dar sin recibir, nadie soportaría tanto tiempo dando amor y no recibiendo nada. El que dice que amar es dar sin recibir, miente. Es necesario sentirse amado, respetado, querido, y hasta herido, pero siempre siendo amado.
Descubrí que cuando la vida te esquiva eso que tanto deseas, te pone a prueba. De qué? Ya lo verás.
Descubrí que lo que hoy está ya no puede estar mañana, entonces hazme caso, disfruta del día a día.
Descubrí que esa persona que tanto amas no puede estar en el momento justo siempre, pero no regañes contra él, amale de todos modos, pues tu sabes que el te ama y entrega todo por ti.
Descubrí que cada cuatro años, un año es más largo, APROVÉCHALO.
¿Qué sera lo que sucedió? ¿la rutina? ¿nuevos amores? ¿desamor? ¿no nos prestarnos demasiada atención? ¿no nos respetamos? ¿creímos que el trabajo en la pareja era solo por un tiempo?
¿que nos pasó? ¿hasta que punto llegamos? ¿se soluciona? ¿no? ¿si? ¿por qué?
Siempre creemos que tenemos todo bajo control... cuando de repente sentís como una bofetada en el corazón... y esa es la vida. La vida que te alerta, que te sacude. Para que reacciones, para que nunca sueltes la mano, o para avisarte que ya es hora de soltarla.
¿Y como sabes que decisión tomar? ¿como sabes cual es correcta? siempre esperas una señal, una letra, una palabra, una canción, una estrella, un movimiento, algo, algo que te muestre que camino debes seguir. Y esperás, pero no llega. Muchos tratamos de buscar eso... pero no nos damos cuenta que la respuesta esta mucho más cerca de lo que creemos, está adentro nuestro; en nuestro corazón.
Recordamos lo que dimos e intentamos entender lo que recibimos; es entonces cuando no entendemos nada. Desorientados, desconcertados... así nos sentimos. Y lo más curioso es que a pesar de todo el daño, de todo el llanto, el dolor, la angustia y la desesperación... nuestro corazón sigue pidiendo a gritos por esa persona. ¿Cómo es posible?
¿Es amor? ¿es obsesión? ¿es capricho? ¿es realmente amor? ¿qué es?
Nos llenamos la cabeza con preguntas y el corazón con bronca y amor. ¿Qué nos pasa?
¿Cambiaremos? ¿cambiará? ¿cambiaré? ¿cambiamos? ¿Vale realmente la pena volver a empezar una y otra vez? ¿Vale juarsela? ¿Qué es mejor... apostar poco y sufrir menos, o apostar mucho y sufrir más?
¿Vale la pena intentar otra vez, aún sabiendo los riesgos? ¿Vale la pena intentar una vez más, aún no teniendo ganas de seguir?
¿Qué vale? ¿Quien pierde? ¿Quien gana? ¿El que pierde, realmente pierde? y... el que gana, ¿realmente gana?
¿Realmente no tenemos ganas de seguir? ¿O es que el corazón está empañado de tanto dolor?
... preguntas.
¿que nos pasó? ¿hasta que punto llegamos? ¿se soluciona? ¿no? ¿si? ¿por qué?
Siempre creemos que tenemos todo bajo control... cuando de repente sentís como una bofetada en el corazón... y esa es la vida. La vida que te alerta, que te sacude. Para que reacciones, para que nunca sueltes la mano, o para avisarte que ya es hora de soltarla.
¿Y como sabes que decisión tomar? ¿como sabes cual es correcta? siempre esperas una señal, una letra, una palabra, una canción, una estrella, un movimiento, algo, algo que te muestre que camino debes seguir. Y esperás, pero no llega. Muchos tratamos de buscar eso... pero no nos damos cuenta que la respuesta esta mucho más cerca de lo que creemos, está adentro nuestro; en nuestro corazón.
Recordamos lo que dimos e intentamos entender lo que recibimos; es entonces cuando no entendemos nada. Desorientados, desconcertados... así nos sentimos. Y lo más curioso es que a pesar de todo el daño, de todo el llanto, el dolor, la angustia y la desesperación... nuestro corazón sigue pidiendo a gritos por esa persona. ¿Cómo es posible?
¿Es amor? ¿es obsesión? ¿es capricho? ¿es realmente amor? ¿qué es?
Nos llenamos la cabeza con preguntas y el corazón con bronca y amor. ¿Qué nos pasa?
¿Cambiaremos? ¿cambiará? ¿cambiaré? ¿cambiamos? ¿Vale realmente la pena volver a empezar una y otra vez? ¿Vale juarsela? ¿Qué es mejor... apostar poco y sufrir menos, o apostar mucho y sufrir más?
¿Vale la pena intentar otra vez, aún sabiendo los riesgos? ¿Vale la pena intentar una vez más, aún no teniendo ganas de seguir?
¿Qué vale? ¿Quien pierde? ¿Quien gana? ¿El que pierde, realmente pierde? y... el que gana, ¿realmente gana?
¿Realmente no tenemos ganas de seguir? ¿O es que el corazón está empañado de tanto dolor?
... preguntas.
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