lunes, 15 de febrero de 2010

éxtasis

Que oscuro y frío está el camino, hay muchas curvas y árboles, árboles que en realidad tienen caras desesperantes, abren grande sus bocas y son altos. Sí son altos, mira, mira como quieren hacerme daño. Todos se mueven y abren grandes sus bocas. Porque será tan oscuro este lugar. Entonces ahí es cuando acelero, mirame, voy muy rápido, pero no me importa porque yo lo único que quiero es salir de ese espantoso lugar. Pero ahí no termina. En las calles veo a personas que en realidad no están, no existen. No hay nadie, pero yo las veo. Acelero aún más y casi sin frenar en las esquinas. A una cuadra de mi casa, el impacto que sentí nunca antes me había pasado, había tenido un accidente. No entiendo nada. Abro los ojos, en realidad estaba por toparme con otro auto, pero clavé los frenos. La mente a veces juega malas pasadas.